8 de mayo de 2013

A propósito del 1° de mayo

El día internacional de los trabajadores ha perdido contenido, ya no es lo que era, un día para reivindicar la lucha obrera emancipadora. La lucha socialista en contra del trabajo enajenado.
Repasemos un poco la historia de los trabajadores:
-en el esclavismo los trabajadores tenían dueño, otra persona era propietaria de su cuerpo, de su vida y hasta de su alma.
-durante el feudalismo alguien más poseía su espacio, su tierra, su casa e incluso su mujer
-el modelo capitalista impone el trabajo enajenado, éste le pertenece a otro,  el hombre se ve obligado a vender su trabajo, otra persona es la que aprovecha el fruto de su esfuerzo, el trabajador se ve reducido a un objeto utilitario, una máquina que mantienen funcionando con un salario para que siga produciendo.

En cambio, lo que el socialismo propone, es que el hombre debe ser el dueño de su trabajo. La revolución emancipadora proclama que nadie viva a costa del  trabajo del otro.

La visión actual del capitalismo salvaje nos dice que debemos estar agradecidos con los grandes inversionistas, alabar a nuestros políticos por conseguir que la inversión extranjera venga a explotarnos.
La gran realización del ser humano es la de ser explotado diciéndole a los grandes patrones del mundo: "por favor ven a robarme el fruto de mi trabajo, que con lo poquito que me dejes, soy feliz".
La riqueza de unos cuantos está basada no en su propio trabajo, sino en el trabajo de los demás.  Y ese paradigma aspiracional nos dice que debemos intentar hacer la riqueza propia a costa de los demás, haciendo que otros que trabajen para producir nuestra riqueza.

A esto se oponía la lucha de los trabajadores, exhaltaba la emancipación del hombre, que trsitemente ya no se plantea más.
Y desde aquí me pregunto, ¿cómo plantarle cara a la iniquidad, la estupidez, la codicia, la crueldad del capitalismo salvaje?